Tu lado legal, resuelto.
Si una injusticia te causó un daño — a tu salud, a tu familia, a tu dignidad o a tu patrimonio — la ley obliga a repararlo, y tú no tienes que cargar también con el proceso legal. Nos cuentas qué pasó, una persona con cédula lo revisa y, si lo tomamos, la pelea es nuestra.
- Conexión cifrada (HTTPS)
- Tus datos no se venden — punto
- Solo el equipo de tu caso los ve
- Conforme a la LFPDPPP
Contarnos tu caso no te cuesta ni te compromete.
Antes de que nos cuentes nada, esto es lo que puedes dar por seguro — y lo que exigimos de nosotros mismos:
No prometemos montos antes de ver las pruebas
Lo que se puede recuperar depende de cada caso. Darte un número antes de revisarlo sería empezar por mentirte.
No pagas honorarios si no recuperas nada
No ganamos diciéndote que sí cuando es no — ganamos solo cuando tú ganas. Por eso no tenemos motivo para mentirte ni para inflar tu caso: estamos del mismo lado, y queda por escrito antes de firmar.
Antes de contar datos sensibles, aceptas un aviso claro
Nada de salud ni documentos delicados se trata sin tu consentimiento expreso, en español y sin tecnicismos.
Tu caso lo evalúa una persona con cédula
El criterio jurídico lo toma una persona con cédula profesional y supervisión, no una máquina.
Qué pasa cuando nos envías tu historia.
Sin letra chiquita: esto es exactamente lo que ocurre desde que nos escribes hasta el seguimiento de tu caso.
- 1
Nos cuentas qué pasó
Con tus palabras, a tu ritmo. Sin términos legales y sin tener los papeles en orden: el expediente lo armamos nosotros.

- 2
Revisión y respuesta clara
Una persona con cédula revisa tu caso y te dice con claridad si procede o no — aunque la respuesta sea que no. Sin hacerte perder tiempo ni dar falsas esperanzas.

- 3
Si lo tomamos: firma, pelea y seguimiento
Acordamos la cuota por escrito, una persona con cédula firma y responde por tu caso, reunimos las pruebas y exigimos la reparación. Y te avisamos en cada paso que importa — nosotros te buscamos a ti.

“Tú te haces cargo de los tuyos. Nosotros, del proceso.”
Estos casos tardan — y no te dejamos en silencio
Habrá meses sin movimiento visible; es normal en la justicia mexicana. Te buscamos nosotros en cada paso que importa, para que nunca te quedes sin saber dónde va tu caso.
Qué te vamos a pedir — y qué no.
Empezar es contar tu historia, nada más. Para que sepas a qué atenerte antes de escribir una sola palabra:
- Tu historia, con tus palabras — sin tecnicismos.
- Los documentos que tengas a la mano. Si te faltan, te ayudamos a conseguirlos.
- Tu consentimiento para tratar tus datos, con un aviso claro antes de los temas sensibles.
- Anticipos ni igualas. Empezar no te cuesta nada.
- Que tengas los papeles perfectos ni el expediente armado.
- Que entiendas términos legales — esa es nuestra chamba, no la tuya.
- Datos que no hagan falta para tu caso.
Si te hicieron un daño injusto, lo evaluamos.
Daño físico, moral o patrimonial: si alguien te lastimó a ti, a un ser querido, a tu dignidad o a tu seguridad, la ley puede obligarlo a reparar. Estas son las situaciones más comunes — y si la tuya no aparece, cuéntanosla igual:

Negligencia médica u hospitalaria
Revisión: $0
Accidentes con lesión grave
Revisión: $0
Daños por actos del Estado
Revisión: $0
Daños a tu dignidad o intimidad
Revisión: $0- Accidentes de tránsito y atropellos con lesionados
- Accidentes o negligencia en el trabajo
- Muerte de un ser querido por negligencia
- Accidentes en establecimientos o lugares públicos
- Productos defectuosos que causan un daño
Lo que normalmente no tomamos
Por transparencia: solemos no llevar asuntos fuera de México, conflictos sin un responsable claro, trámites que no son una reclamación por daños, o casos que ya están fuera del plazo legal. Aun así, si dudas, cuéntanoslo: te lo decimos de frente y, cuando podemos, te orientamos a dónde sí.
Cómo cobramos, dicho de frente.
Hay dos cosas distintas y te las separamos con claridad: nuestros honorarios y los gastos del juicio. Antes de firmar sabrás exactamente qué pone cada quien.
La revisión de tu caso
Contarnos qué pasó y que el equipo legal lo revise no cuesta nada y no te compromete a nada.
Nuestros honorarios (cuota litis)
Un porcentaje de lo que recuperes, pactado por escrito antes de firmar. Si no recuperas nada, no nos debes honorarios.
Los gastos del juicio
Los peritos y los gastos del proceso corren por tu cuenta y son aparte de nuestros honorarios. Otros los esconden en la letra chiquita; nosotros te lo decimos desde hoy. Eso sí: en la revisión no pagas nada — los peritos llegan más adelante en el proceso, y siempre sabrás el monto antes.
Un ejemplo simple
Imagina que tu caso recupera una cantidad. Tus honorarios son el porcentaje que acordamos por escrito; el resto es tuyo. Aparte van los gastos del juicio (como los peritos), que conoces desde antes de firmar. Y si recuperas $0, tus honorarios son $0.
Personas con cédula deciden. La tecnología ayuda.
Cada caso aceptado queda bajo la responsabilidad de profesionales jurídicos con cédula y supervisión profesional. La tecnología nos ayuda a ordenar tu historia, no perder ningún plazo y darte seguimiento — el criterio legal lo toma siempre el equipo jurídico.
- Revisa tu caso y decide si lo tomamos — el criterio legal nunca es de una máquina.
- Firma y responde por él ante el juzgado, con nombre y cédula profesional.
- Te da las noticias que importan — el sí, el no y el desenlace — siempre una persona.
- Rapidez: te escucha y te responde a cualquier hora, sin filas ni salas de espera.
- Orden: arma tu expediente para que no tengas que contar tu historia dos veces.
- Seguimiento: vigila cada plazo y cada pendiente frente a quien apuesta a que te canses.
- Menor costo: hace eficiente el proceso — y ese ahorro es tuyo: sin anticipos.
Tu historia es tuya. Así la cuidamos.
Vas a contarnos cosas delicadas — a veces de salud. Tienes derecho a saber, en claro, qué guardamos, quién lo ve y cómo recuperas el control.
Quien te dañó no se entera de que nos buscaste
Lo que nos cuentas está protegido por el secreto profesional. La persona, empresa o autoridad que causó el daño no se entera de que viniste con nosotros — ni cuando definimos contra quién va tu caso, ni cuando te contactamos.
Tu relato y tus documentos
Lo que nos cuentas y los archivos que subes, incluidos datos de salud — y solo lo que haga falta para tu caso.
Solo el equipo legal de tu caso
Nadie más. Nunca vendemos tus datos ni los usamos para publicidad. Punto. Y quien causó el daño no se entera de que nos buscaste.
Puedes ver, corregir o borrar tus datos
Cuando quieras, sin trámites raros. Tratamos todo conforme a la LFPDPPP, con tu consentimiento expreso para los datos sensibles. Lee el aviso de privacidad →
Somos una empresa legal — no un anuncio milagro. No te vamos a prometer un número: te vamos a decir la verdad, aunque la verdad sea un no.
No prometemos millones, no compramos casos y no damos falsas esperanzas. Sin gritos, sin espectaculares, sin montos prometidos desde antes de conocerte. El resultado de un caso depende de sus pruebas, y prometértelo antes de verlas sería empezar por mentirte.
Cuéntanos qué pasó.
A tu ritmo, con tus palabras, desde tu celular. La revisión no cuesta nada y no te compromete a nada.
Tu historia, protegida — solo la ve el equipo legal que la trabaja.
